La crisis afecta la situación de los
transportes
Según las noticias recibidas a
principios de este 2014, al igual que todos los años se producen
subidas en diferentes suministros como la electricidad o el gas,
junto con el precio de los carburantes, subidas todas ellas que se
conjugan para encarecer el precio de los transportes. Un
sector el del transporte que resulta vital para el sostenimiento de
la economía, y que está sufriendo el largo periodo de crisis
económica que vivimos con especial dureza. Así hemos visto en los
últimos años como se han organizado huelgas de transportes,
incluyendo trenes, camiones, aviones, en protesta por las políticas
del gobierno, o por otros problemas que se encuentran, como por
ejemplo el alto precio del combustible. Y es que a los ciudadanos de
a pie las subidas de carburantes no nos parecen para tanto si somos
de los que cogemos el coche para ir a la compra y poco más. A fin de
cuentas, unos céntimos más o menos no nos solucionan nada. Cosa
bien distinta es para aquellos que se dedican profesionalmente al
transporte de mercancías, mudanzas, autobuses o taxis entre
otros, ya que su consumo de combustible es mucho mayor y se ven
obligados a repercutir el gasto extra en los precios de sus servicios
que en ocasiones puede hacerles perder clientes y como consecuencia
disminuir sus ingresos a fin de mes.
Las infraestructuras relacionadas
con el transporte han dejado de ser prioritarias y si hace una
década se consideraba que carreteras, ferrocarriles y aeropuertos
españoles se encontraban entre los mejores de Europa, esta
consideración ha cambiado a lo largo de los años en la misma medida
que se ha dejado de invertir en la conservación de los
mismos. Hecho éste que también ha conllevado la pérdida de puestos
de trabajo en aquellas empresas que se dedicaban a la conservación
de vías de transporte. Y la privatización ha causado estragos en el
sector aeroportuario, además de sembrar dudas en el ferroviario,
donde se teme que ello derive en un descenso de la calidad de los
servicios ofrecidos, amén de una mayor subida de los precios.
Pero sin duda uno de los mayores
problemas de la falta de inversión en transportes es el
estado de las carreteras. Tanto los que hacen uso a diario de
las vías de comunicación españolas como los que son usuarios
ocasionales sufren en mayor o menor medida el deterioro de algunas de
nuestras carreteras, que también están padeciendo los recortes
presupuestarios que se están llevando a cabo a causa de la crisis
económica. Una situación que ha llevado a asociaciones de usuarios
y ciudadanos anónimos a participar denunciando en los
eventos organizados por diversas entidades a través de las redes
sociales, colgando fotografías de carreteras en mal estado, señales
obsoletas o poco visibles, y cualquier tipo de descuido en cuanto a
la conservación de carreteras. Unas acciones que van encaminadas a
la mejora de la seguridad general, puesto que hablar de la necesidad
de inversión en las carreteras no es criticar a uno u otro gobierno,
sino pedir que se mire por la integridad de todos los ciudadanos en
general, profesionales del transporte o no, los que utilizan la red
de carreteras sea para trabajar o sea para realizar viajes de placer.
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